En los últimos años se ha visto cómo las personas Sordas han sido afectadas y frustradas por situaciones de discriminación y marginación, careciendo de acceso a la información y comunicación en Lengua de Señas Chilena. Es por ello, que se requiere con suma urgencia mejorar la calidad de vida de las personas Sordas, asegurando su acceso a lo jurídico, social, salud, vivienda, educación y también, disminuir y superar las barreras de comunicativas en el entorno social de la comunidad oyente.

En cuanto a la creación de la Fundación como tal, es posible señalar que en el año 2011, se acerca un joven sordo a nuestro Fundador, el señor Christian Muñoz, pidiéndole ayuda para conseguir una vivienda, ya que había cumplido la mayoría de edad y no podía seguir a cargo del SENAME. Pese a hacer todo lo posible por encontrar algún Hogar de acogida, la mayoría de los Hogares rechazó la solicitud, pues no tenían conocimiento ni relación con la comunidad sorda. Se persistió en la búsqueda y pese que fue ardua, se encontró el Hogar Padre Lavín.

Dado este acontecimiento, el Fundador reflexionó y se dio cuenta que habían más personas en la misma situación, es decir, les afectaban las mismas cosas. Fue por ello que el Fundador se propuso promover y satisfacer las necesidades de las personas sordas y, de este modo, mejorar su calidad de vida en todos los ámbitos en los que se ve inmerso el ser humano.

En un inicio, se procede a invitar a un grupo de personas que deseen sumarse a este nuevo desafío, realizándose una reunión con el objetivo de buscar financiamiento que permita brindar servicios de apoyo a las personas sordas y así hacer efectivos los derechos lingüístico-culturales. De esta forma, se inician los trámites para formar una Fundación, ya que en nuestro país no existe una como tal que vele por las personas sordas afectadas por la discriminación.

La Fundación Sordos Chilenos se creó el día viernes 06 de agosto de 2012, convirtiéndose en una familia institucional y sobretodo, un aporte importante para las personas sordas, cubriendo sus necesidades en los diversos ámbitos en los que se involucra una persona. A la vez, se realizan campañas de difusión a la comunidad, para dar conocer la existencia de una comunidad de las Personas Sordas que es invisible en la sociedad.